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domingo, 8 de abril de 2007

disecciones del pasado.

corto y pego./

Como una mano que eriza sus falanges
/buscando el cielo con sus yemas
se cae tu espada,
Patroclo.

Como una mano que se crispa en el
/mismísimo instante de la Moira
se extiende tu mirada que se corta
/como el hilo.

Querido, amigo,
ahora sin vos
Yo.

Una voz en el campo de batalla
que grita.
Y yo.
Y yo qué puedo hacer.

Los poetas ya han escrito sobre esto:
El sudor y el aliento de los caballos al
/galope.

El polvo levantándose.
La sangre y el olor a muerte por doquier.
Ya las malas traducciones han cantado mi
/futura venganza,
mi desmesura, siempre lo mismo:
siete días y sus noches flagelando
/el cuerpo muerto de tu asesino, Patroclo.

Pero
no han mencionado
la pena extraordinaria.
Ahora sin vos
Amigo, Patroclo, Yo.

No han mencionado
el vino escanciado, la fiesta al frescor y
el calor del verano seco.
La pasión de los cuerpos guerreros
y las esclavas
y nosotros
amándolas, amándonos.

Ahora sin vos
Yo
Sin tu mano firme sobre mi cuello
Sin tu voz ardiente
Susurrante
como un niño egipcio, esclavo, sin su
/Alejandro.

Ay, Patroclo, qué haré yo.

cirujano: leonor silvestri
anestesista: el curso. mitología grecolatina. "patroclo" (2006. ed. voy a salir y si me hiere un rayo.)

viernes, 23 de marzo de 2007

monstruosidad.


el porvenir sólo puede anticiparse bajo la forma del peligro absoluto. rompe absolutamente con la normalidad constituida, y por lo tanto, no puede anunciarse, presentarse, sino bajo el aspecto de la monstruosidad.

martes, 20 de marzo de 2007

J. y D. en el Festival de Cine de Mar del Plata.

caminan por "la feliz" escapando a un evento social sin rumbo fijo. rambla. son alrededor de las 5 de la tarde de un día nuboso de marzo. la bruma que las olas producen al pulverizar el agua contra las rocas inunda el aire - humedad mixturada con sal marina que dispara una atmósfera onírica. frente a ellas un auto lentamente se acerca al cordón y se detiene. descienden un hombre y una mujer. ambos particularmente altos; especialmente capta su atención ella y el sacón de aleopardado que la protege. parecen estar dando su último paseo de la temporada, despidiéndose de una ciudad ya invadida por el silencio y los jubilados. Subitamente...
- Dani, es Moria!!!
- Sí, no te puedo creer!!! Julia, tenemos que llevarle un autógrafo a Xaví!
D. corre hasta alcanzarlos mientras a las apuradas busca un papel y la birome rosa que llevaba en su bolso.
- Moria, Moria! Si le cuento que te vi y no te pedí un autógrafo, mi novio me mata!
- Mi amOr!!! No será para tanto...! (cómplice vuelve su mirada al joven muchacho.)