el porvenir sólo puede anticiparse bajo la forma del peligro absoluto. rompe absolutamente con la normalidad constituida, y por lo tanto, no puede anunciarse, presentarse, sino bajo el aspecto de la monstruosidad.
El aprender a vivir, si es que queda por hacer, es algo que no puede suceder sino entre vida y muerte. Ni en la vida ni en la muerte solas. Lo que sucede entre dos, entre todos los «dos» que se quiera, como entre vida y muerte, siempre precisa, para mantenerse, de la intervención de algún fantasma. Entonces, habría que saber de espíritus. Incluso y sobre todo si eso, lo espectral, no es. Incluso y sobre todo si eso, que no es ni sustancia ni esencia ni existencia, no está nunca presente como tal.El tiempo del «aprender a vivir», un tiempo sin presente rector, vendría a ser esto, y el exordio nos arrastra a ello: aprender a vivir con losfantasmas, en la entrevista, la compañía o el aprendizaje, en el comercio sin comercio con y de los fantasmas. A vivir de otra manera. Y mejor. No mejor: más justamente. Pero conellos. No hay ser-conel otro, no hay socius sin este con-ahí que hace al ser-conen general más enigmático que nunca. Y ese ser-con los espectros sería también, no solamente pero sí también, una políticade la memoria, de la herencia y de las generaciones.
que mis nombres vienen del cielo, lo supe esta semana. parece que domina el ablativo en el teje que es un caso que indica orígen o procedencia. caelo en latín es como el que viene del cielo, del caelum. y mi apellido es de los ángeles, como los que mensajearon a maría que venía jesus.
hace dos semanas.
los personajes del año. respondiendo a la propuesta del Capitán Intriga, acá mis personajes del año*.
- mis amigos. - la pasti. - las mujeres. - río de janeiro. - mi mamá. - la poesía. - el río y el cielo y el sol y el i pod y la bici. - el día de nieve en Bs As con Lost.
*oportuna-/eventualmente serán desplegados los motivos de la decisión.